Se proporciona un tiempo suficientemente largo en el plenario para que cada quien, en su turno, pueda expresarse delante de todos. Aquí también se requiere un poco de imaginación, de creatividad y de audacia.
A menudo la celebración de la misericordia será precedida por un tiempo de desierto, sin encuentro del grupo pequeño. Durante este tiempo especial, animamos a los que puedan o desean para encontrarse con uno u otro de los participantes con quien su relación es difícil, tensa o haya alguna herida. También es el tiempo para escribir quizás una carta a alguien con quien nos sentimos en conflicto.
Si es posible, durante este tiempo de desierto, se ofrecerá la posibilidad de recibir individualmente el sacramento de la reconciliación.

